Nos fuimos a formar a la larga fila para el bodorrio, pero justo cuando quedaban dos parejas para que yo pudiera casarme con el dude que más me molestaba en toda la escuela, vi cómo le ponían a la morra que se casaba un pedazo de papel china blanco con una flor roja (de papel china también) en la cabeza (creo que era un velo) mientras a él le ponían un sombrero negro, con eso, empecé a darme cuenta de que me iba a casar, comencé a espantarme, nunca me gustaron los disfraces.
Ya solo faltaba una pareja para casarme con Rodolfo, pero… ¿Cómo es que podía casarme con el tipo de ojos-verde-azulados, si un día le llegue a clavar un lápiz en la pierna? ¿Cómo podía decir: sí acepto, si no podía ni compartir la banca en clases con él?... empecé a entrar en pánico. Después me di cuenta, viendo a mi alrededor, que las parejitas que ya estaban casadas se quedaban con sus respectivas parejas dándose de la mano –¡Dios santo! vi que un morro le dio un beso en la mejilla a una niña - con los ojos bien abiertos de espanto, vi que la parejita de enfrente, la que ya había dicho el “yes, i do” porque fue la maestra de inglés quien los casó, se dieron un beso, un beso de piquito en la boca y todos gritaron “uuuuuh”. Ahí fue cuando me di cuenta que le gustaba a Rodolfo, pero yo sólo quería que me cambiaran de banca para no estar cerca de él, era muy joven para casarme, para casarme con alguien como Rodolfo, más que nada para tomarlo como un juego, como lo decían mis amigos, porque como un juego, no sabía si el día de mañana Rodolfo iba a tomar ese casamiento como un ahora-somos-novios, pero yo no podía ni aguantar la idea tan siquiera de ser su novia de chocolate.
Comencé a darme cuenta que ya iba a ser mi tiempo de casarme, las parejas de atrás ya querían casarse, yo, junto al chico guapo de mi salón lista para no casarme, comencé a conocerme como persona, yo quería ser un pirata, desafortunadamente, no había espacio en mi barco para un novio como Rodolfo que quería ser astronauta, él vivía en los cielos y yo en los mares, eso fue decisivo, tendría que abandonarlo para poder ser felices por siempre, sabía que si me casaba con él, mi vida estaría marcada por mi casamiento con Rodolfo, todos me harían burla, no había tiempo para arrepentirse, ni siquiera volví mi mirada para ver sus ojos por última vez, solo corrí hacia el salón, tomé mi mochila y salí de la escuela, esperé a que mi hermano saliera de la secundaria y no hablé de eso.
Al siguiente día, como es obvio después de abandonar mi boda, no quería ir a la escuela, le dije a mamá que estaba enferma, pero no me creyó. Al entrar a clases y sentarme junto a Rodolfo, quien en primer instancia no volteo a verme cuando dejé mis cosas en la banca, sentí un repentino alivio al pensar que él ya no me molestaría después de haberle roto el corazón; para cuando la clase empezó, Rodolfo me mando un papelito que decía: Hola Emoticón smile ; arrugue el papel sin escribir respuesta, levanté la mano, la maestra me pregunto que qué quería y le dije: que me cambie de lugar, por favor.
Espero poder encontrar una foto de Rodolfo para que conozcan al astronauta del que me quería alejar desde el kinder.
FINAL ALTERNATIVO
Después de muchos años volví a encontrar a Rodolfo, ¿qué cómo lo reconocí? pues vi sus ojos verde-azulados como si tuvieran la intención de jalarme el cabello y recordé que con él me casaría en la kermesse, me dieron escalofríos y cuando se me quitaron, él me invitó a tomar un café y comenzamos a salir, nos hicimos pareja y años después se arrodilló con un lápiz en la mano, pensé que todo era una venganza por el lápiz que le había clavado en la pierna cuando niños, pero solo se arrodillo y vi un anillo de compromiso sostenido en el lápiz, ahora nos casaremos de verdad... nuestra boda será como una kermesse.
No, no, no es cierto, sigo odiando a Rodolfo.



